1. Comparte la propiedad y el material disponible
Empieza enviando fotografías originales, el enlace al anuncio y las referencias visuales relevantes. Incluye interiores, exteriores, detalles y entorno cuando estén disponibles. Explica a quién va dirigido el vídeo y dónde quieres publicarlo. Señala lo que necesita una representación cuidadosa: espacios proyectados, cambios desde que se hicieron las fotos y limitaciones de uso de las imágenes.
En esta fase, el material sirve como punto de partida para hablar del proyecto. Revisamos las vistas contigo, sin dar por hecho que cada foto debe convertirse en una escena. Una visión de conjunto permite identificar qué partes de la propiedad están documentadas y cuáles necesitan más material u otro enfoque.
2. Acordamos la dirección creativa y los formatos
Seleccionamos las vistas más sólidas y planificamos cómo conectarlas. El proyecto identifica el público, las características que deben destacar y la dirección visual. Hablamos de la duración prevista, los formatos horizontales o verticales, las versiones alternativas y el contexto de publicación para que la producción tenga una finalidad clara antes de trabajar el movimiento y la edición.
También es el momento de acordar el alcance y las revisiones. Si una referencia o una vista solicitada no está respaldada por las imágenes, conviene aclararlo aquí. Confirmamos los detalles de entrega para cada proyecto. Un ejemplo de la web no sustituye el acuerdo ni fija un plazo universal para todos los vídeos.
3. Creamos el movimiento, la secuencia y la edición
Buba dirige el movimiento y construye la edición según la historia acordada. Las transiciones conectan vistas distintas; el ritmo da protagonismo a estancias, detalles y exteriores. Trabajamos el sonido junto con la secuencia visual. Buscamos una presentación coherente de la propiedad fotografiada, en la que cada pasaje aporte algo en lugar de repetir una misma vista.
4. Revisamos contigo y preparamos la entrega
Revisas el vídeo con nosotros antes de la entrega final. Contrasta la secuencia con el proyecto, confirma cómo se representa la propiedad y reúne los comentarios de forma clara. Las revisiones se acuerdan para cada encargo; la web no promete un número universal de rondas. Conviene valorar la edición completa, no solo fotogramas aislados.
Entregamos el contenido terminado en los formatos acordados para anuncios, web, campañas y redes sociales. Comprueba el encuadre de cada versión en su contexto: una pantalla vertical y un reproductor horizontal presentan la propiedad de formas distintas. Conserva las fotos originales y los permisos de publicación junto con los archivos finales para gestionar el material con claridad.